Las semanas previas a Rosh Hashaná se viven de modo muy especial…suenan las melodías familiares a las que se suman otras nuevas, destinamos tiempo a pensar en nosotros, en nuestros sentimientos, nuestras acciones, y en cómo podemos hacer para intentar ser mejores. Probamos los sabores dulces de la fiesta, las manzanas con miel y las jalot, confeccionamos nuestros cartisei brajá con las familias y ponemos en juego nuestra creatividad. El sonido del Shofar nos ayuda para despertarnos a la reflexión y para salir de ese lugar común. Como es costumbre, el CEI entrega para estas fechas un presente a las familias de la institución este año, el mismo consiste en un llavero artesanal con forma de granada (Rimon), para que en el año nuevo nuestras buenas acciones se multipliquen como las semillas de la granada.   Shana Tova umetuká para todos!!    

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